La Confederación General del Trabajo (CGT) avanza en la elaboración de un índice propio de inflación, con el objetivo de disputar la credibilidad de los datos oficiales y reforzar su estrategia contra el proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno. Así lo confirmó Cristian Jerónimo, cosecretario general de la central obrera, en declaraciones radiales.
“Después del escándalo del INDEC, ¿quién puede creer en el próximo índice inflacionario?”, planteó el dirigente sindical, al tiempo que aseguró que la CGT trabaja en “un índice serio y respaldado”, que refleje el impacto real de los precios en el consumo cotidiano. Según explicó, muchos trabajadores confiaron en los números oficiales y terminaron perdiendo poder adquisitivo, en especial aquellos sectores que quedaron por debajo de la inflación real que se siente “en la góndola”.
El dirigente también puso en duda el optimismo del oficialismo respecto de los apoyos parlamentarios. “Veremos si es como cree Bullrich. Dicen que tienen los votos, eso ya pasó en diciembre y no se dio”, recordó, en alusión a intentos anteriores del Gobierno que no prosperaron en el Congreso.


