En medio de las negociaciones frenéticas que llevan a cabo este miércoles en el Senado, el Gobierno tantea con mantener la obligatoriedad de la cuota solidaria, clave para el financiamiento de los sindicatos. El texto llevado al recinto establecía que pasaba a ser voluntaria a partir del 1 de enero de 2028. Con este cambio, el oficialismo intenta garantizarse la aprobación de la reforma laboral.
De concretarse, no sería un cambio menor. La cuota solidaria es una de las mayores fuentes de financiamiento de los sindicatos. Si pasa a ser voluntaria, podrían bajar drásticamente. En estos momentos, el Gobierno está cediendo en este punto, según confirman las tres partes negociadoras: el oficialismo, senadores aliados y la CGT. Sin embargo, nada está seguro "hasta que se vote...", advierten cerca de uno de los hombres fuertes de la central obrera.


